La historia comienza el 7 de junio de 2006...

Somos aproximadamente 1850 familias del Estado de Nuevo León en México, que ahorramos en una institución financiera, promovida mucho localmente, llamada Unión de Crédito Monterrey, S. A. de C. V.

El 7 de junio de 2006 se nos avisa que La Secretaría de Hacienda y Crédito Público revoca la autorización para operar a la Unión de Crédito Monterrey. (revocación que existía desde el año 2004 y siguió operando amparada).

Así nada más, al día siguiente la CONDUSEF que es la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros declara que ¡no puede hacer nada!, porque al quedar revocada la autorización para operar, la CONDUSEF ya no puede intervenir, dejando sin defensa a los usuarios de UCREM.

 El 70% de los afectados somos personas de la 3a. edad, jubilados y viudas que teníamos el fruto de nuestro trabajo ahorrado por la facilidad que ofrecen estas instituciones.

La UCREM la inician un grupo de empresarios y funcionarios públicos que se autoprotegen, de ellos podemos mencionar al Sr. Jesús María Elizondo, exalcalde de Monterrey, el Sr. Jesús Marcos Giacomán, ahora presidente de la CANACO de Monterrey, quienes se deslindan -convenientemente a tiempo de responsabilidades-.

Posteriormente y hasta la actualidad, queda como Director General y Presidente del Consejo Directivo de UCREM, el señor Felipe Morales Cavazos, quien junto con el señor Ignacio Garza Pompa, Alejandro Sepúlveda Véliz, Felipe Montaño Sánchez y Arturo Cerda Martínez quien los encubrió, llevaron a cabo acciones fraudulentas, FRAUDE MAQUINADO Y DELINCUENCIA ORGANIZADA que derivaron en la revocación de la Unión de Crédito Monterrey.

Ahora sin poder disponer de nuestros ahorros para hacer frente a nuestras necesidades, nos encontramos atrapados en los largos y tortuosos procesos para reclamar nuestras inversiones, que con premeditación, alevosía y ventaja, recibieron los señores Morales Cavazos y Garza Pompa, sabiendo de antemano la situación en que se encontraba la Unión.

Por lo tanto queremos prevenir y altertar a todas las personas, que no expongan sus ahorros depositándolos en Uniones de Crédito o Cajas de Ahorro que se digan estar vigiladas por la CNBV (Comisión Nacional Bancaria y de Valores) porque a como están actualmente las leyes, no protegen a sus usuarios como debiera ser por justicia.

Tanto que necesita el país del ahorro de sus ciudadanos para poder financiar el desarrollo de la comunidad y suceden estos casos por no emitir la Secretaría de Hacienda un AVISO de prevención oportuno y evitar que los ahorradores acudan a una Unión de Crédito que está amparada contra una revocación.